El Eid del Mab’az: La Revelación de la Primera Aleya y el Llamado Profético de Muhammad (PBD)

El Eid del Mab’az: La Revelación de la Primera Aleya y el Llamado Profético de Muhammad (PBD)


El 27 de Rayab se conmemora el día del Mab’az, un evento de inmenso honor y significado, pues en esta fecha el Mensajero de Dios (PBD) fue designado para su misión.‌

La Cueva de Hira: El Momento en que Comenzó la Misión del Profeta

El vigesimoséptimo día de Rayab, el Profeta Muhammad (PBD) recibió las primeras aleyas del Corán en la cueva de Hira, marcando el inicio de su misión profética a los cuarenta años de edad. 

Según la narración, mientras estaba en la cueva de Hira, en la Montaña al-Nur, el ángel Gabriel descendió y le dijo: 

“Recita en el nombre de tu Señor, el Cual ha creado. Ha creado al ser humano a partir de algo que está suspendido. Recita. Tu Señor es el Más Generoso. Es Quien ha enseñado por medio de la escritura, ha enseñado al ser humano lo que éste no conocía.”  [1]

El Profeta (PBD) se vio envuelto por una luz de gloria, y bajó de la montaña. Al llegar a su casa, primero contó la experiencia a su primo ‘Alí (P) y a su esposa Jadiya (P). Ella le preguntó: “Muhammad, ¿qué es esta luz que te rodea?” Él respondió: “Es la luz de la profecía. Di: ‘No hay divinidad excepto Dios, y Muhammad es el Enviado de Dios’.” Jadiya (P) lo dijo y aceptó la fe en el Mensaje. Luego, el Profeta (PBD) dijo: “Siento frío, dame una tela para cubrirme.” Se cubrió, se acostó y durmió. Entonces recibió el llamado divino: la revelación de los primeros versículos de la Sura al-Muddassir, que le decían: 

“¡Oh tú que estás arropado, levántate y advierte a la gente!”  [2]

Según narraciones de fuentes sunitas y shiítas, el Imam Alí (P) se encontraba con el Profeta (PBD) en la cueva de Hira en el momento de la primera revelación, y fue el primer hombre en aceptar el Islam, incluso antes que otros. Se dice que fue el primero en responder a la llamada del Profeta, a los diez o doce años de edad. 

Aunque la invitación inicial al Islam fue secreta y limitada, el número de creyentes fue creciendo. Pronto, los nuevos musulmanes comenzaron a rezar en secreto junto al Profeta (PBD) en La Meca. 

Durante tres años, el Profeta (PBD) invitó a las personas a la adoración de Dios en privado. En este período, solo un pequeño grupo aceptó el Islam. 

Tres años después del inicio de su misión, fue revelada la aleya de al-Inzar, donde Dios ordenó: 

“Advierte a tus familiares cercanos.”  [3]

Así, su misión alcanzó un nuevo nivel: invitó a sus parientes al Islam. En una reunión, leyó el decreto y declaró su misión. La mayoría guardó silencio, pero el Príncipe de los creyentes, ‘Alí (P), se levantó con emoción y dijo: “¡Oh Enviado de Dios, yo te apoyaré hasta el último aliento!” Muchos se burlaron de él, y la reunión se dispersó. Abu Lahab, tío del Profeta, se burló abiertamente junto con algunos paganos, pero Abu Talib lo defendió. 

Ese mismo año, fue revelado el versículo: 

“Comunica, pues, claramente aquello que se te ha ordenado y apártate de los idólatras. En verdad, Nosotros te bastamos frente a quienes se burlan.”  [4]

Tras esta revelación, la misión del Profeta se hizo pública. Por primera vez, declaró su llamado en el bazar de ‘Ukaz, un lugar de comercio y cultura. Allí, habló con firmeza: “¡Oh gente, digan: ‘No hay divinidad excepto Dios’, para que prosperen!” Abu Lahab, detrás de él, exclamó: “¡No lo escuchen, es un mentiroso!” y le arrojó una piedra que lo hirió. 

A pesar de las amenazas, torturas y burlas de los líderes árabes, el Profeta (PBD) perseveró en su misión, firme en su propósito. 

 

Actos recomendables en el vigesimoséptimo día del mes de Rayab

1. Baño completo (Qusl)

Es recomendable realizar el baño completo (qusl) en este día, con la intención de purificación y cercanía a Dios.

 

2. Ayuno

Este día es uno de los cuatro días del año en los que el ayuno posee gran virtud y recompensa.

Según una narración del Imam Sadiq (P), quien dijo:

“Quien ayuna en el día vigesimoséptimo del mes de Rayab, Dios le escribirá la recompensa de setenta años de adoración.” [Ref.: Mafatih al-Nowin, pág. 643]

También se ha narrado que el Imam Rida (P) dijo:

“Las recompensas del ayuno en este día equivalen a las de setenta años de ayuno.” [Ref.: Urwa al-Wuzqa, vol. 1, pág. 461]

 

3. Salawat (Envío de saludos y bendiciones al Profeta y su Familia)

Es recomendable ayunar y enviar abundantes saludos y bendiciones al Profeta Muhammad (PBD) y a su Familia (P).

Según una narración del Imam Sadiq (P):

“En este día debe ayunarse y enviar muchos saludos y bendiciones al Profeta (PBD) y a su Familia (P).”

[Ref.: Mafatih al-Nowin, pág. 643]

 

4. Ziyarat (Peregrinación)

Es recomendable recitar la Ziyarat del Profeta Muhammad (PBD) y del Imam Ali (P) en este día.

 

5. Oración

El Sheij Tusi menciona en su obra Al-Misbah que Aban ibn Salt narró que el Imam Yawad (P) ayunó en Bagdad los días 15 y 27 de Rayab, y que toda su familia y acompañantes también ayunaron.

Además, el Imam (P) enseñó una oración compuesta de doce ciclos, en cada uno de los cuales se recita:

La Sura Al-Fatiha,

Otra sura del Corán.

Al finalizar la oración, se deben recitar:

Cuatro veces la Sura Al-Fatiha,

Cuatro veces la Sura Al-Ijlas,

Cuatro veces las Sura Al-Falaq y Al-Nas.

Luego, se repite cuatro veces la siguiente frase:

لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ واللهُ اَکْبَرُ، وَسُبْحانَ اللهِ وَ الْحَمْدُ لِلّهِ، وَ لا حَوْلَ وَلا قُوَّةَ اِلاَّ بِاللهِ الْعَلِىِّ الْعَظِیمِ

La ilaha il-lal-lahu wal-lahu akbar, wa subhanal-lahi wal hamdulil-lah, wa la hawla wa la quwata il-la bil-lahil ‘aliîl ‘adzîm

(No hay divinidad más que Dios, y Dios es el más Grande; Glorificado sea Dios, y Alabado sea Dios; y no hay poder ni fuerza sino en Dios, el Elevado, el Majestuoso)

Y cuatro veces:

اَللهُ اَللهُ رَبِّى لا اُشْرِکُ بِهِ شَیْئاً

Al-lah al-lahu rabbî la ushriku bihi shai’a

(Allah, Allah, es mi Señor. No asocio nada a Él)

Y cuatro veces:

لا اُشْرِکُ بِرَبّى اَحَـداً

La ushriku bi rabbî ahada

(No asocio a mi Señor a nadie)

 

Los Objetivos Fundamentales del Envío del Profeta Muhammad (PBD)

El 27 de Rayab se conmemora el día del Mab’az, un evento de inmenso honor y significado, pues en esta fecha el Mensajero de Dios (PBD) fue designado para su misión.

En aquel tiempo, la humanidad se encontraba sumida en la ignorancia y el extravío. Las enseñanzas del monoteísmo se habían olvidado, la luz de la guía se había atenuado, y las creencias populares estaban dominadas por la superstición y la distorsión. Altos ideales de profetas anteriores yacían en el olvido, mientras que la idolatría, la injusticia, la opresión, el crimen (como el entierro de niñas vivas), el derramamiento de sangre y la violación de los derechos de los vulnerables prevalecían en la Península Arábiga. Asimismo, otras naciones habían caído en el politeísmo, lo que había erosionado el amor, la justicia y las virtudes humanas.

Ante este panorama, Dios Todopoderoso eligió al Profeta Muhammad (PBD) como Su mensajero. Su misión central fue guiar a la humanidad del politeísmo al monoteísmo puro, apartándola del pecado y conduciéndola hacia la luz de la fe, el conocimiento, la pureza y la piedad.

El Mab’az significó una transformación radical para la sociedad y un renacimiento espiritual para las almas. Por ello, este día es apropiadamente llamado el día del “Monoteísmo” y del “Renacimiento de los Valores Humanos”. Conmemorar el inicio de la misión del Mensajero, a través de encuentros festivos, reafirma nuestra lealtad al monoteísmo, a la profecía y a los nobles ideales que el Islam presentó a la humanidad. El Imam Sadiq (P) consideró el día del Mab’az como la festividad islámica más honorable.

 

1. La Purificación de las Almas y la Perfección Moral

La meta principal del envío de los Profetas, y en particular del Profeta Muhammad (PBD) como señor de los mensajeros, fue la educación y la perfección de los rasgos morales de la gente. El Sagrado Corán y las narraciones confirman que el Profeta dedicó la mayor parte de su vida a purificar las almas. De hecho, todos los objetivos de su profecía convergen en la perfección integral del ser humano.

El Profeta (PBD) declaró: “Yo fui enviado para perfeccionar los rasgos morales (en la gente)”. El uso del término de exclusión ’inanamā (انما) en árabe subraya que esta es la meta primordial y definitoria de su misión. Esta importancia se refleja incluso en el Día del Juicio, donde, según otro hadiz, “lo primero que se evalúa en la Balanza de las obras es el buen carácter”, precediendo a actos de culto como la oración o el ayuno.

La purificación del alma es un concepto amplio que abarca la eliminación del politeísmo, la erradicación de los vicios y el alejamiento del pecado, incluyendo la purificación de la propiedad mediante el pago del Zakat. El Corán establece esta prioridad al afirmar que el Mensajero vino a “recitarles Sus aleyas, purificarlos y enseñarles el Libro y la sabiduría” (Ver: Sura Al-Yumu‘a, 2). Es notable que la purificación precede a la enseñanza, indicando que el corazón debe estar limpio para recibir el conocimiento divino.

 

2. Enseñar y Educar: La Base del Conocimiento y la Práctica

Es evidente que la enseñanza y la educación fueron factores principales del envío del Profeta (PBD). La meta final de los profetas fue guiar a la humanidad hacia la perfección, tanto en el conocimiento como en la práctica. El ser humano requiere tanto de la instrucción intelectual como de la guía de sus instin tos hacia el camino correcto.

Debido a que el conocimiento humano es limitado y propenso al error, los profetas, asistidos por la revelación divina, son inmunes a equivocarse y están capacitados para corregir los errores humanos. Dios mismo es presentado como el Maestro por medio de la escritura, comenzando con la enseñanza de los Nombres a Adán (P).

El Islam otorga una importancia suprema al conocimiento, considerándolo un deber solemne para todo musulmán. La misión profética es vista como un favor inmenso de Dios. La aleya de la Sura Al-Yumu‘a destaca que el Profeta (PBD), al ser ummi (que no fue instruido por nadie), recibió su conocimiento directamente de una fuente divina infinita, capacitándolo para guiar a toda la humanidad. Su objetivo era, por tanto, la expansión del conocimiento y la sabiduría, tal como fue solicitado por el Profeta Ibrahim (P) en su súplica.

 

3. La Expansión del Conocimiento a través del Gobierno Islámico

La vía más efectiva para expandir el conocimiento y la sabiduría es mediante el establecimiento de un gobierno islámico justo. Un programa educativo eficiente requiere el apoyo de un estado que financie sus programas y facilite la guía hacia la prosperidad. De hecho, el propósito central de los gobiernos islámicos es cumplir con las metas proféticas. Por ello, el Profeta (PBD) estableció prioritariamente el primer gobierno islámico en Medina tras la Hégira, consciente de que la justicia y la perfección humana no pueden lograrse sin una estructura de poder organizada.

Es crucial entender que el cambio social se logra mediante la cultura y el pensamiento, no por la coerción. Sin embargo, el conocimiento debe ir acompañado de la práctica; las narraciones advierten sobre el castigo que sufren aquellos sabios que no aplican su conocimiento correctamente. Quienes poseen saber tienen una mayor responsabilidad de purificar sus propias almas antes de guiar a otros.

 

4. Establecimiento de la Justicia y Equidad

Otro objetivo primordial fue la instauración de la justicia y la equidad social. El Corán declara que los Mensajeros fueron enviados con “la Escritura y la Balanza para que los humanos establezcan la justicia”. Este ideal solo puede materializarse mediante un gobierno justo que pueda oponerse a los opresores y a aquellos que solo buscan su beneficio personal.

 

5. Guiar a la Gente de la Oscuridad hacia la Luz

El propósito explícito del envío del Profeta (PBD) fue sacar a la humanidad “de las tinieblas hacia la Luz” (Sura Ibrahim, 1). Las “tinieblas” representan la idolatría y la ignorancia, mientras que la “Luz” simboliza la fe y el conocimiento. Es significativo que las tinieblas se mencionen en plural (múltiples vicios) y la Luz en singular (un único camino recto).

El estado de “extravío evidente” anterior al Islam se caracterizaba por la adoración a ídolos, el entierro de niñas, rituales vacíos y la cosificación de la mujer. El Profeta (PBD) liberó a la gente de esta miseria mediante su Libro celestial y su educación, logrando un cambio milagroso de paganos a creyentes sabios.

 

Conclusión

Los objetivos del envío del Profeta (PBD) son holísticos: no se limitan solo a la justicia, sino que buscan la perfección integral del ser humano y su acercamiento a Dios. El Mensajero vino a mejorar la vida humana en todas sus dimensiones —espiritual, cultural, económica, política, moral y social—, centrado siempre en la prosperidad y la perfección del individuo.

 

Notas

[1] Ver: Sura al-‘Alaq, aleyas 1-5

[2] Ver: Sura al-Muddassir, aleyas 1-2

[3] Ver: Sura al-Shu’ara, aleya 214

[4] Ver: Sura al-Hiyr, aleya 94

[5] Mensaje del Corán, tomo 2; p. 28.

[6] Las luces de guía; Página 21.

[7] Makarem al-Ajlaq, p 8.

[8] Las luces de guía (Anwar Hedayat), p. 21.

[9] palabras en Tafsir Nemune, p. 128.

[10] Ética islámica en Nahj al-Balaga, vol. 1, p. 8.

[11] Ética en el Corán; 1; p. 22.

[12] Kanz al-Ummal, Hadiz 52175 (Volumen 3, página 16).

[13] Ética en el Corán; 1; p. 22.

[14] Kanz al-Ummal, Hadiz 5218.

[15] Bihar al-Anwar, Vol. 66, página 405.

[16] Ética en el Corán; tomo 1; p. 22.

[17] Los Juramentos Coránicos, p. 360.

[18] Mizan al-Hikma, vol. 3, hadiz 5015.

[19] Los Juramentos Coránicos, p. 360

[20] Ibíd. p. 86.

[21] Selección de Tafsir Nemune; tomo 5; p. 474.

[22] Ética en el Corán; tomo 1; p. 19.

[23] Ibíd.

[24] Ibíd. tomo 1; p. 62.

[25] Tafsir Nemune; tomo 1; p. 457.

[26] Ibíd.

[27] Ibíd.

[28] Ibíd.

[29] Ibíd.

[30] Sura al-‘Alaq, versículo 4.

[31] Sura al-Baqara, versículo  31.

[32] Sura al-Yum’a, versículo  2.

[33] Bihar al-Anwar, vol 1.

[34] Bihar al-Anwar, vol. 1, p. 177; Sunan Ibn Majah, vol. 1, p. 81.

[35] Enciclopedia del Fiqh al-Muqaran; tomo 2; p. 218.

[36] Selección de Tafsir Nemune; tomo 5; p. 179

[37] Ibíd. tomo 5; p. 178.

[38] Tafsir Nemune, tomo 1; página 456.

[39] Mensaje del Corán; tomo 7; p. 19.

[40] Ibíd.

[41] Ibíd. tomo 10; p. 246.

[42] Sura al-Baqara, versículo  129.

[43] Mensaje del Corán; tomo 7; p. 19.

[44] Ibíd. tomo 7; p. 18.

[45] Administración y liderazgo en el Islam, p. 22.

[46] Ibíd.

[47] Mensaje del Corán; tomo10; p. 23.

[48] ​​ Ibíd. p. 24.

[49] Ibíd. p. 47.

[50] Ibíd.

[55] Discurso del Ayatolá Makarem Shirazi, Qom, 07/01/1382 hégira solar.

[56] Las luces de guía (Anwar Hedayat), p. 21.

[57] Ibíd.

[58] Los objetivos del levantamiento del Imam Husain; p. 93.

[59] Sura al-Hadid, versículo  25.

[60] Enciclopedia del Fiqh al-Muqaran; tomo 2; p. 228.

[61] Bihar al-Anwar, volumen 24, página 292.

[62] Los objetivos del levantamiento del Imam Husain; p. 93.

[65] Administración y liderazgo en el Islam, p. 23.

[66] El Corán y el ultimo profeta, p. 265.

[67] Discurso del Ayatolá Makarem Shirazi, Qom, 07/01/1382 hégira solar.

[68] Mensaje del Corán, tomo 7, p. 27.

[69] Selección de Tafsir Nemune; tomo 2; p. 492.

[70] Sura Ibrahim, versículo  1.

[71] Tafsir Nemune, tomo 24; p. 258.

[72] Ibíd., p. 108.

[73] Ibíd.

[74] Ibíd.

[75] Ibíd.

[76] Mensaje del Corán; tomo 7; p. 28.

[77] Ibíd. p. 48.

[78] Ibíd. p. 36.

[82] Ibíd. tomo 2; p. 28.

 

captcha