Han pasado casi cuarenta días de su Yihad y su resistencia sagrada e histórica contra el frente de la incredulidad y la corrupción, y el mundo es testigo de días sin precedentes, o que al menos resultan excepcionales.
Solo Dios Todopoderoso puede recompensar esta magna empresa; el intelecto humano es incapaz de abarcar la importancia de esta resistencia, y las palabras no bastan para expresar el debido agradecimiento.
En estos días, es imperativo prestar atención a varios puntos:
Primero: Agradezco profundamente el empeño y la lucha de los defensores del país, quienes, con espíritu de sacrificio y una fe inquebrantable en el auxilio divino, arriesgan sus vidas para salvaguardar la seguridad y la independencia de la nación. Asimismo, expreso mi gratitud a los equipos de rescate, al personal médico y a todos los combatientes en las ciudades y en todo el país, incluyendo a los funcionarios, a las instituciones pertinentes y a los grupos populares y yihadistas. Su recompensa está con Dios.
Segundo: La presencia masiva y consciente de ustedes, el pueblo, en las calles ha desempeñado un papel fundamental para neutralizar las conspiraciones del enemigo. Esta presencia constituye un gran patrimonio para la nación y un factor determinante para el avance de nuestros objetivos (y deberá mantenerse con el mismo fervor y nivel de conciencia). Su recompensa está con Dios.
Tercero: Una de las manifestaciones del auxilio divino que ha desconcertado y doblegado al enemigo es el Yihad de las fuerzas del Frente de Resistencia en Irak, Líbano, Siria, Yemen y demás naciones islámicas. Son fuerzas que, a pesar de las presiones y los duros golpes sufridos, han irrumpido en el campo de batalla de forma asombrosa durante estos días. Esto no es sino obra del poder y la gracia divina, y por este auxilio damos gracias a Dios Todopoderoso.
Cuarto: Gracias a Dios, el estimado gobierno y los funcionarios y poderes del Estado en general, con espíritu yihadista y firme determinación, se esfuerzan por servir al pueblo y garantizar su sustento y bienestar. Con su perseverancia en diversos ámbitos, incluido el internacional, son el gran respaldo de las fuerzas armadas y el honor de la nación. Este éxito es, indiscutiblemente, un favor divino.
Quin to: Ahora que, a pesar de las múltiples adversidades y de la mucha sangre derramada, nos mantenemos firmes y conservamos la iniciativa tanto en el campo de batalla como en el ámbito social, ha llegado el momento de cosechar el fruto definitivo de esta lucha. Sin duda, en esta etapa el enemigo intentará doblegar las voluntades intensificando su presión; pero la confianza en Dios de ustedes, nación creyente, y su perseverancia volverán a frustrar sus planes. Dios Todopoderoso les concederá mayores bendiciones y les deparará un futuro más brillante. Si Dios quiere (In sha Allah).
Es deber de todo el pueblo, de las fuerzas armadas y de las estimadas autoridades continuar por este camino con firmeza, preservando la unidad, rechazando cualquier intento de división y aferrándose a las directrices del Líder Supremo de la Revolución, para que, si Dios quiere, se obtengan los mejores frutos para la comunidad islámica.
Para concluir, recalco que encomendarse a Dios Todopoderoso y confiar en las promesas divinas es el pilar más importante para la victoria, y aquel a quien Dios asiste, saldrá sin duda victorioso. No descuidemos las súplicas ante Dios ni el amparo de las bendiciones del Imam de nuestra época [el Mahdi esperado] (que nuestras almas le sean sacrificadas). En nuestras congregaciones, recordando a Su Santidad, elevemos nuestras manos en oración, tal como ha dicho Dios Todopoderoso: «Ciertamente Dios auxilia a quien Le auxilia», «Si Dios os auxilia, no habrá quien pueda venceros», y «La victoria no proviene sino de Dios, el Poderoso, el Sabio».
Qom - Naser Makarem Shirazi
2026-04-07












